10 sept 2012

Los 3 Cerditos


 En el corazón del bosque vivían tres cerditos que eran hermanos. El lobo siempre andaba persiguiéndoles para comérselos. Para escapar del lobo, los cerditos decidieron hacerse una casa. El pequeño la hizo de paja, para acabar antes y poder irse a jugar.
    El mediano construyó una casita de madera. Al ver que su hermano pequeño había terminado ya, se dio prisa para irse a jugar con él.
    El mayor trabajaba en su casa de ladrillo.
- Ya veréis lo que hace el lobo con vuestras casas- riñó a sus hermanos mientras éstos se lo pasaban en grande.
    El lobo salió detrás del cerdito pequeño y él corrió hasta su casita de paja, pero el lobo sopló y sopló y la casita de paja derrumbó.
    El lobo persiguió también al cerdito por el bosque, que corrió a refugiarse en casa de su hermano mediano. Pero el lobo sopló y sopló y la casita de madera derribó. Los dos cerditos salieron pitando de allí.
    Casi sin aliento, con el lobo pegado a sus talones, llegaron a la casa del hermano mayor.
    Los tres se metieron dentro y cerraron bien todas las puertas y ventanas. El lobo se puso a dar vueltas a la casa, buscando algún sitio por el que entrar. Con una escalera larguísima trepó hasta el tejado, para colarse por la chimenea. Pero el cerdito mayor puso al fuego una olla con agua. El lobo comilón descendió por el interior de la chimenea, pero cayó sobre el agua hirviendo y se escaldó.
    Escapó de allí dando unos terribles aullidos que se oyeron en todo el bosque. Se cuenta que nunca jamás quiso comer cerdito.
FIN

6 sept 2012

Consejos para la Vuelta al Cole


La vuelta al colegio supone un cambio de hábitos que hay que preparar

Con las vacaciones de verano los niños han cogido unas costumbres y unos hábitos completamente diferentes a los que tenían cuando iban al colegio, por eso es conveniente prepararlos para que la vuelta al colegio se convierta en una cosa menos traumática para ellos. Desde luego todos tienen que poner de su parte, y eso implica que tanto los padres como los hijos deban adaptarse. En las vacaciones el niño se ha acostado más tarde y se ha levantado más tarde también y eso debemos reeducarlo.
La adaptación no debe durar más de diez días y poco a poco deberemos darles una visión positiva del colegio para que asuman cuanto antes su nueva situación, y eso no es fácil.

La adaptación a los nuevos horarios con la vuelta al cole del niño
El niño con la vuelta de las vacaciones tiene que adaptarse a nuevos horarios y nuevas situaciones, que con paciencia el niño irá asumiendo. No se debe olvidar que en la mayoría de los casos los niños se van a enfrentar a nuevos compañeros, a profesores nuevos y también a colegios nuevos. El cambio se debe efectuar sin traumatizar al niño. Hay que hacerle comprender que son cosas normales y que debe aceptarlas.
La paciencia y la perseverancia será de primordial importancia para que el niño termine por acostumbrarse a la nueva situación que se le presenta después de las vacaciones.

Consejos a tener en cuenta para la vuelta al cole de los hijos

Unos buenos consejos para iniciar la adaptación a la vuelta al colegio no estarán mal. Hay que tener en cuenta algunos consejos que harán menos traumática la consecución de los nuevos hábitos por parte del niño. Así debe ser el niño quien elija su mochila y sus útiles de clase. Hay que tener en cuenta su opinión. De igual manera es importante que se le ayude a forrar los libros. Comienza la adaptación antes de que se acaben las vacaciones y es fundamental no perder la paciencia, porque es la madre de todas las virtudes.Vuelta al cole de los niños, gastos un 3% más barato que en 2010
Por otra parte hay que valorar y que los hijos lo entiendan que ir al colegio es una cosa positiva para ellos, explicándoles las cosas que aprenderán en el colegio y que les servirá el día de mañana para estar preparados. La transición al nuevo horario deberá hacerse de manera paulatina, no pretenderemos que el niño cambie su horario de la noche a la mañana, eso será imposible.
Iremos estableciendo nuevos horarios para el sueño y las comidas sin traumatizar al niño. Con que los vayamos estableciendo los últimos días será suficiente.
Se puede también concertar una reunión con los amigos del colegio con anterioridad a la entrada al cole y de la misma manera, es bueno repasar junto con el niños no solo los deberes que se les mandó para el verano sino incluso repasar las materias y actividades que se realizaron durante el curso escolar. Esto les ayudará enormemente a realizar la adaptación.


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3 sept 2012

Cuento: Nico y el Mundo encogido


Nico tenía el pelo de pincho y cara de luna llena. Lo que más le gustaba del mundo, y hasta del universo entero, era jugar con sus amigos: jugaban a ser piratas, a saltar escaleras, y a carreras de coches.... pero también les gustaba mucho jugar a quién decía la cosa más fea, o quién  hacía pis más lejos.
Como su padre vivía en otra ciudad, Nico vivía con su madre. Su casa era muy grande para los dos, pero a ella le gustaba. Tenía cosas de esas que los pisos no tienen, como bodega, desván, garaje y otras cosas raras.

El desván era la habitación secreta de mamá, y siempre estaba cerrada con llave. Nico tenía prohibido entrar allí, pero algunas noches la espiaba cuando estaba dentro: a veces sonaba música fea, a veces salía humo por el agujero de la cerradura, y en otras ocasiones se la oía leer en voz baja. A Nico le daba un poco de miedo.

Un día, mamá tuvo que salir corriendo para ir a ayudar a una vecina: ¡ la lavadora se la estaba comiendo, o algo así, por el ruido que hacía! Nico había estado esperando durante meses, pero ¡ por fin la puerta estaba abierta! ¡ Y sin mamá!

Entró poco a poco y con cara de susto. En un rincón, junto a unas velas encendidas, había un libro muy viejo. Estaba cubierto de polvo y escrito a mano. Era el libro más raro que había visto nunca.
Lo abrió por el medio. Como en el colegio ya le habían enseñado a leer, empezó a practicar:
“Cómo.. viajar.... al mundo pequeño”
Y siguió leyendo hasta terminar la página:
“Afortunada es... tancia.... en el mundo    mocrospóquico... no, microscó... pico”

¡ Qué cosas más difíciles de leer ponía en ese libro! ¡ No había entendido casi nada!

Como mamá debía estar a punto de volver, pensó que era mejor irse de allí. Dio un paso, pero no se movió de lugar. Dio otro paso, pero tampoco se movió. Andaba hacia la puerta, pero siempre  parecía estar en el mismo sitio.
Miró a su alrededor. La habitación le parecía mucho más grande. ¡Y seguía creciendo! ¡ Y creciendo más y más!
Hasta que paró de crecer. ¿Porqué habría crecido la habitación?

-         Vaya, eso me pasa por ser tan malo. No tenía que haber entrado aquí... Ahora mamá me va a castigar sin chuches por hacerle grande el desván... ¡ Qué rollo!

Se sentó a pensar mirando hacia la ventana, como hacen los mayores. Afuera todo era gigante también: los árboles, los pájaros, las otras casas...

-         ¡Me he hecho pequeño yo! ¡Mamaaaaaaá! ¡ Mamaaaaaaaaá!


De repente oyó algo muy extraño. Parecía como si alguien estuviera hablando muy bajito detrás de él...
-         Sí, sí, es otro como nosotros –dijo alguien-. La Gran Bruja debe haberlo encogido también...
-         -Pues aquí ya no cabe nadie más... ¡ Que se busque otro sitio! –exclamó alguien con voz de hombre.
-         ¡ Oye, tú! ¡ Lárgate de aquí! –le gritó una viejecita con voz de enfadada.

Nico se dio la vuelta. Delante de él había siete u ocho personas pequeñitas, encogidas como él.
-         ¿Y vosotros quienes sois?
-         ¿Es que no nos reconoces?
-         Yo soy el cartero. Ese que cada mañana llamaba a la puerta y os despertaba. Tu madre, la Gran Bruja, me encogió con un hechizo.
-         Y yo soy tu profesora de piano. Esa que te reñía tanto porque te  tirabas pedos a mitad de canción.
-         ... es que no podía aguantarme... –respondió Nico.
-         ¡Uno siempre puede aguantarse un pedo cuando se toca el piano, niño!
-         Lo siento... -contestó él.
-         Y ésta es tu tía Maruja, la que siempre venía de visita cuando tu mamá se estaba tiñendo el pelo.
-         Y ellos –dijo señalando a dos pequeños tipos algo raros- son los ladrones que entraron un día y desaparecieron misteriosamente...
-         Cleo, yo soy Cleo –interrumpió una figura menuda con el pelo rojo alborotado-. ¿Te acuerdas de mí? Un día pisé el rabo de vuestro perro sin querer. Y, ¡ ya ves lo que me pasó!


Vaya, Nico acababa de descubrir que mamá era una bruja. Una bruja de las grandes, ¡de las que podían encoger a la gente!
¡A lo mejor también podía volar en escoba, o convertir ranas en príncipes! ¡Guau! ¿Eso era bueno... o malo?


Nico tenía tanto miedo que se puso a correr y correr. Cuando hubo avanzado un palmo, ya estaba tan cansado que no podía más.
Decidió sentarse bajo la butaca a esperar a mamá. Tenía mucha hambre, pero tuvo suerte. A mamá se le había olvidado barrer allí debajo, y encontró dos trocitos de galleta integral.

Era tan tarde, y estaba tan cansado...
En su mundo, encogido y tumbado debajo de la butaca, Nico se quedó dormido.



Y pasaron los minutos........... y las horas........
Y llegó la luna..........
Y llegó la noche.....
Y mucho, mucho después, la luna se acostó, y el sol se despertó bostezando. Había llegado la mañana.
   
-¡Venga, despierta, dormilón! ¿Es que hoy no piensas ir al cole?
-¡Mamá!¡¡¡Soy grande!!!
-Sí cariño, ya tienes seis años.
-         No, mamá, soy grande de grande, no pequeño como los bichos. Quiero decir... que ahora todo es pequeño... normal... y yo también... ¡y mi cama no me sobra!¡¡¡y me llegan los pies al suelo!!!
-         Pero, ¿qué dices?

Nico se tocó la frente, que le dolía un poco. ¡Tenía un chichón enorme!

-         Mamá, tengo un chichón...
-         Oh, eso. Te diste un golpe con una butaca, creo.

Nico no entendía nada, pero empezó a vestirse para ir al cole. Ese día le tocaba gimnasia y plástica, sus dos cosas favoritas.


Antes salir de su habitación, su madre se giró y le miró a los ojos. Muy, muy seria, le dijo poco a poco:
-         Nico, nunca más leas los libros de mamá. Algunas cosa... podrían... NO tener remedio...



30 ago 2012

Acciones sencillas, pero muy poderosas, para hacer al leer en voz alta


La mayoría de los padres reconocen el valor que tiene leerle a un niño. Los libros son una fantástica manera de compartir las alegrías que brinda la lectura: palabras interesantes, ilustraciones hermosas, y la clave para descifrar los misterios de las letras, los sonidos y las palabras. Recientemente, varios investigadores publicaron estudios que nos ayudan a entender que las acciones muy sencillas y pequeñas que se realizan durante la lectura pueden tener un gran impacto en lo que un niño gana al compartir un libro con un adulto.
Resulta que los pequeños a quienes se les lee casi siempre se concentran en las ilustraciones. Y cuando no están disfrutando de las imágenes, están mirando al adulto lector. Los ojos del niño casi nunca miran las palabras impresas en la página, con todo y que es aquí donde los niños pueden aprender más sobre las letras, sonidos y palabras. Para obtener el máximo de beneficio de una lectura compartida, anime a su niño a que aprecie las imágenes, y a que también dirija su atención a las palabras impresas. Este hecho puede ayudar a su niño más adelante con la lectura, su capacidad de deletrear y en su habilidad de la comprensión.
Para ayudar a dirigir la atención de su niño hacia las palabras impresas en un libro, los padres pueden centrarse en algunas partes específicas de éste, como serían:
  • El significado de lo impreso. Esto incluye señalar palabras específicas de un libro y guiar la atención del niño hacia las palabras impresas. Por ejemplo: "Aquí están las palabras del pingüino. Él dice, 'gracias'."
  • La organización del libro y de lo impreso, lo que incluye hacerle entender la manera cómo se leen las páginas, la función del autor y la dirección de lo impreso. Por ejemplo: "Primero voy a leer esta página y después aquí". O, "ésta es la parte superior de la página. Aquí es adónde comienzo a leer."
  • Las letras, lo que incluye ayudar a que su niño sepa que las letras vienen en mayúsculas y minúsculas, y ayudarlo a que aprenda los nombres de cada letra. Por ejemplo: "Esta M en el bloque rojo es una letra mayúscula. ¿Observas cómo esta letra mayúscula es más grande que estas letras minúsculas?"
  • Las palabras, lo que incluye ayudar a que su niño reconozca algunas palabras escritas, y a que empate las palabras habladas con las palabras escritas. Por ejemplo: "Señalemos cada palabra mientras que la leo. ¿Listo?"
Los padres desempeñan verdaderamente un papel muy importante en el desarrollo de un lector. El mantenerse al tanto de la información como ésta es una buena manera de cerciorarse de que usted está haciendo todo a su alcance para fomentarle a su niño todas las destrezas adecuadas.

Fuente: Colorin Colorado